CGT-UNIZAR ante la autorización de Medicina en la Universidad privada San Jorge

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La sección sindical de CGT en la Universidad de Zaragoza quiere manifestar su más absoluto rechazo a la autorización por parte del Gobierno de Aragón del Grado en Medicina en la Universidad San Jorge (USJ), institución privada del Grupo San Valero, que ofertará 100 plazas ya desde el próximo curso 2025-26 (el 33% de la oferta que habrá en Zaragoza).

Este anuncio, realizado con entusiasmo por el presidente Jorge Azcón y por la Rectora de la USJ el pasado jueves, supone un nuevo paso en la privatización progresiva del sistema universitario aragonés y una desautorización y desprecio del papel de la universidad pública en la vertebración del territorio y en su tradicional factor corrector de la desigualdad social.

Además, la noticia se publicó el mismo día en que la Universidad de Zaragoza proclamó a Rosa Bolea como rectora electa, quien ha asumido el reto de liderar la expansión del Grado en Medicina hacia los campus de Huesca y Teruel. Una ampliación largamente trabajada desde la universidad pública, comprometida con el desarrollo territorial, el acceso equitativo y la formación de calidad.

Para mayor oprobio, esta decisión se anunció en vísperas de la celebración de la festividad de San Braulio en UNIZAR, acto en el que no se dudó en mostrar “buena sintonía” con la consejera competente, haciendo un inexplicable ejercicio de “pagafantas” institucional: 

UNIZAR asume con responsabilidad el papel de vertebrar el territorio, desplegando Medicina en Huesca y Teruel, añadiendo a todos los costes, dificultades de gestión y falta de garantías de financiación suficiente que ya de por sí supone desarrollar estas titulaciones, la implantación de un 33% más de plazas en Zaragoza. ¿Qué saldrá más a cuenta? ¿Cursar Medicina en la privada de Zaragoza o desplazarse y vivir en Huesca o Teruel?

En definitiva, una propuesta envenenada que demuestra, una vez más, la falta de respeto institucional hacia el conjunto de la comunidad universitaria y la sociedad aragonesa.

¿Por qué se autoriza Medicina en la USJ antes de reforzar la expansión pública en Huesca y Teruel?

Si realmente el objetivo es aumentar las plazas de Medicina en Aragón, ¿no tendría más sentido impulsar esa ampliación donde ya existe una infraestructura preparada, comprometida con el territorio y que ya se ha demostrado dispuesta a asumir ese reto?

¿Por qué se aprueba este proyecto en una universidad privada que concentra toda su oferta en Zaragoza y no se prioriza el despliegue planificado y territorial que puede ofrecer la Universidad pública de Aragón?

Y lo que nos parece aún más grave: ¿con qué criterios se van a evaluar ambos proyectos universitarios cuando llegue el momento? ¿Habrá los mismos requisitos de calidad, transparencia, exigencia docente y sostenibilidad económica para una USJ enfocada en grados donde son rentables que para una UNIZAR vertebradora y que prioriza el impacto social? ¿Se acabará generando una desventaja estructural para la universidad pública, a la que luego se le acusa de ineficiencia sin reconocer las condiciones desiguales en las que opera? 

Lo que está en juego con esta decisión se puede concretar en los siguientes aspectos:

1. Se opta por un modelo desequilibrado y privatizador

Mientras UNIZAR trabaja por un sistema sanitario público en red, que vertebra el territorio radialmente por todo Aragón, el gobierno popular del PP, con el apoyo de VOX, impulsa un modelo concentrado en Zaragoza y gestionado desde el sector privado.  En este modelo, el beneficio económico se antepone, clarísimamente, a la función social del gasto sanitario público.

2. Una competencia desleal con un impacto laboral que no admite equivalencia ninguna.

En la privada, el profesorado necesita menos requisitos que en UNIZAR (60% del profesorado con doctorado con acreditación ANECA, pero en el conjunto de la Universidad, no solo en Medicina) y las prácticas clínicas se realizan en hospitales privados, con distinta regulación y condiciones que las que rigen para la pública.

3. Un atentado contra la equidad y el acceso al conocimiento

Si no puedes pagar, te quedas fuera (o de la Universidad, o de Zaragoza). La Medicina deja de ser una formación pública universal y se convierte en un producto de mercado para quien pueda costearlo. El acceso no será por calificación en el Bachillerato (siendo conscientes de las desigualdades subyacentes que esto tiene), sino por ceros de la cuenta corriente.

4. Impacto directo sobre el empleo y las condiciones laborales

Este modelo perjudica directamente al sistema público (favorece la fuga de talento docente hacia contratos privados sin control ni acreditación y limita la contratación estructural en UNIZAR, especialmente en campus como Huesca y Teruel, ya difícil de por sí), así como a las plantillas del sistema privado (sobrecarga el trabajo que realiza el personal de los hospitales privados, que podrían verse obligados a asumir prácticas clínicas con una baja contraprestación y sin suficiente reconocimiento).

Desde CGT UNIZAR no vamos a normalizar esta deriva.

Exigimos al Gobierno de Aragón que:
–   Sea transparente con los criterios por los que se autoriza y mantiene este grado en la USJ.
–   Garantice que los recursos públicos no se entregan sin control a intereses privados.
–  Priorice la ampliación del Grado de Medicina en Huesca y Teruel, como parte del sistema público, y cuide a su universidad pública para compensar los costes que esto supone.

Azcón lo ha dejado claro: lo privado para lo rentable, a costa de lo de todxs